[#GAMEspecial]The Secret of Monkey Island

Estamos de Aniversario, así con la primera a mayúscula ya que el juego que hoy cumple años es para muchos uno de los más queridos con un lugar especial en el corazón, el lugar que queda al lado del perro y la pasión por la comida. El 4 de septiembre es el Aniversario de The Secret of Monkey Island.

Corría el año 1990, año mágico para muchos de los amantes de ese género tan raro hoy en día como es el de la Aventura Gráfica. El año anterior, LucasArts Games había regalado una bella joya en forma de videojuego para los forofos del estilo que era nada más y nada menos que la versión jugable de Indiana Jones y la Última Cruzada, una aventura para muchos inolvidable e insuperable que encandiló a propios y extraños. ¿Un videojuego de Indiana Jones? ¿En serio? Eso es lo que decían muchos chavales por aquella época.

LucasArts, símbolo de calidad

El caso es que ya muchos jugadores asociaban el símbolo de LucasArts Games como un sello de garantía de calidad y eso fue lo que todos pensamos cuando llegó a nuestras manos The Secret of Monkey Island o como seguramente muchos le llamábamos, el Monkey Island. Empezaba de la mejor manera posible con una bonita panorámica de una isla caribeña todo ello acompañado por una tonadilla que se quedaría grabada a hierro candente en la memoria musical de muchos para siempre.

The Secret of Monkey Island

Guybrush Threepwood

¡Hola! Me llamo Guybrush Threepwood, ¡y quiero ser un pirata! Con esa primera frase comienza toda una serie de aventuras y desventuras del tipo del nombre raro para convertirse en pirata. La elección de ese nombre tan impronunciable sin duda fue algo que enganchó a muchos chiquines de aquellos tiempos ya que cada uno lo pronunciaba lo mejor que podía. El origen del nombre es incierto aunque la teoría más aceptada es que los artistas simplemente guardaron los bocetos iniciales en unos ficheros con el nombre guy.bbm, posteriormente el artista Steve Purcell añadió el brush para indicar que era un fichero brush (pincel) del paint y ocurrió la magia, todo el mundo comenzó a llamarlo Guybrush naciendo así la leyenda de un pirata. El apellido Threepwood se eligió entre un concurso de apellidos complicados, así de sencillo es el nacimiento de Guybrush Threepwood.

Guybrush

La historia tenía de todo para enganchar a quien se atreviese a comenzarla. el protagonista quería ser pirata y para ello tenía que pasar tres pruebas a cada cual más difícil. Tenía que dominar el arte de la espada, del robo y de la búsqueda de tesoros metiéndose en todo tipo de líos y conociendo a lo más variopinto del piraterío de la Isla Mêlée. Así que sabiendo lo que había que hacer hay que ponerse manos a la obra para lograr llegar a ser un legendario pirata, o no, ya que en más de una ocasión uno se quedaba atascado sin saber que hacer habiéndolo probado todo, o casi todo.

Hay que tener en cuenta que en la época en la que The Secret of Monkey Island llegó a nuestras manos internet no existía para muchos de nosotros ni siquiera como palabra. Algunos de nosotros teníamos ordenador (y por extensión éramos los raros de la clase) y los juegos los completábamos en “modo cooperativo” en el patio del recreo. Nos reuníamos para ver qué podíamos hacer para avanzar en el juego, compartir nuestros avances y descubrimientos.

Yo soy cola, ¡tú pegamento!

Una de las cosas que más recordarán todos lo que han jugado a The Secret of Monkey Island es sin duda las inolvidables peleas de insultos. Para que Guybrush logre su objetivo vital evidentemente había que dominar el arte de la espada, aunque el tema serio es que un pirata que se precie tiene que tener la lengua más afilada que su espada. En The Secret of Monkey Island poco importaba la destreza con el sable si no sabías responder debidamente a un insulto. Por eso si algún piratilla de tres al cuarto se encaraba espada en ristre y te espetaba ¡Luchas como un ganadero! Había saber responder adecuadamente, con un, Qué apropiado, tu peleas como una vaca.

Pelea de insultos

Todas esas frases y réplicas había que ir aprendiéndolas en innumerables combates contra piratas de todas las calañas posibles, las escribió Orson Scott Card padre de la saga literaria El Juego de Ender ayudando a más de uno a responder adecuadamente a cualquier insulto, aunque si no sabe que decir un Yo soy cola, tu pegamento siempre viene bien.

Y cómo olvidar al pirata más malo malísimo de todos los tiempos, el pirata fantasma Le Chuck, cuya ambición desmedida le llevó a secuestrar a la gobernadora de la Isla Mêlée Elaine Marley para casarse con ella en una ceremonia que es un claro guiño a cierto peliculón clásico.

El humor en Monkey Island

The Secret of Monkey Island rebosaba y rebosa humor por los cuatro costados, tanto que llega un momento en el que el juego te pide que inserte el disco 22 para más adelante pedirte el disco 144.  Comentar que antiguamente los juegos se distribuían en disquetes pudiendo un juego ocupar cuatro o cinco disquetes fácilmente. Esta y más bromas se mantuvieron en la reedición del juego que se hizo en 2009 con nueva música y nuevo aspecto redibujado que seguía destilando ese espíritu tan Monkey Island a pesar de la ausencia de píxeles. Menos mal que habilitaron un modo para jugarlo en modo clásico con sus pixeles buenos.

Sistema antipiratería de Monkey Island
Curioso sistema antipiratería de Monkey Island

The Secret of Monkey Island es un juego único, que ha influido mucho en mucha gente, que ha encaminado a muchos por la senda del videojuego convirtiéndolos en desarrolladores para perpetuar su legado gracias a su humor y a su manera de hacer las cosas. Tanto que muchos de vosotros habéis visto a Guybrush Threepwood en el genial Uncharted 4 y seguro que no os habéis dado ni cuenta. The Secret of Monkey Island era tan tan bueno que era capaz de hacer publicidad de otro juego de LucasArts Games descaradamente y aún así ser divertido, ese juego no era otro que esa pequeña joya escondida que es Loom.

Es muy difícil plasmar en un texto todo lo que puede significar para uno el Monkey Island, son muchas horas jugando, llamando a casa de mi amigo para que me echase una mano y al revés, discutiendo en el patio del recreo, haciendo una libretilla con los insultos y sus respuestas para pasarlas a los de la clase. The Secret of Monkey Island puede tener casi una treintena de años, sin embargo sigue tan fresco como el día que salió a la venta, si no lo habéis jugado haced el intento, hacedlo teniendo en cuenta que tiene casi tres décadas para luego sorprenderos porque os estáis riendo fuerte por culpa de un juego. Es cuando lo completes que podrás decir con certeza que no sabes cual es el secreto de Monkey Island y que has visto a un mono con tres cabezas.