[#PorQuéTeGustará] NieR: Automata – Androides, máquinas y humanidad

Platinum Games y Yoko Taro, la mente creativa tras la franquicia Drakengard, se unen para traer NieR: Automata, un título de acción frenética secuela del juego de culto de la pasada generación, NieR. Acompañamos a los carismáticos androides de YoRHa para traeros su review.

El primer NieR no fue un éxito de ventas pero sentó una gran comunidad de aficionados que elevaron a este juego como una de esas pequeñas joyas jugables que nos dejó la generación de PlayStation 3 y Xbox 360. NieR: Automata llega convertido en la secuela de ese título partiendo de uno de sus varios finales, y alejado miles de años en el tiempo, para seguir desarrollando un poco más la historia de la humanidad y la condena a la que se vio sometida.

Cabe destacar primeramente que, a pesar de ser una secuela, Automata actúa plenamente como aventura independiente y no es necesario haber jugado la primera entrega para entender lo que está pasando en pantalla. Eso sí, los aficionados descubrirán un gran número de referencias y elementos (incluso algunos personajes) rescatados de aquel juego.

La eterna lucha entre máquinas y androides

Hace miles de años, una raza invasora llegó a nuestro planeta y desplegó un ejército de máquinas que obligó a los últimos vestigios de la humanidad a refugiarse en la Luna, desde donde crearon a los androides para contraatacar y conseguir recuperar nuestro hogar.

NieR: Automata nos pone tras los mandos de 2B y 9S, dos androides de YoRHa, la unidad más avanzada de androides, en uno de sus despliegues a la Tierra para intentar asestar un golpe definitivo a las máquinas y poner fin a la guerra.

Hablar del argumento es muy complicado sin entrar en spoilers así que únicamente diremos que la narración y el desarrollo de los hechos están genialmente construidos de manera que poco a poco vamos conociendo detalles sobre el mundo, nuestros carismáticos protagonistas y el enemigo al que se enfrenan.

Además, cuenta con varios finales, dependiendo de nuestros actos y de las veces que nos pasemos el juego, siendo necesarios tres completados para acceder al verdadero final de la historia. Sin embargo, esto no se hace tedioso en absoluto ya que en cada recorrido tendremos nuevos elementos tanto narrativos como jugables que nos hacen plantearnos otra manera de enfrentarnos a las situaciones y le añade una rejugabilidad inmensa al programa.

Y además, para expandir todo este universo contamos también con más de 50 misiones secundarias, muchas de ellas de recadero y ciertamente no portan la misma inspiración que el resto del producto, pero con que podremos descubrir otras zonas, enemigos y documentos que ayudan a desarrollar más ciertos aspectos argumentales.

Destacar la profundidad con la que cuentan tanto los protagonistas principales como algunos de los secundarios con los que cruzaremos nuestro camino, todos ellos con sus propias personalidades bien definidas y trazadas a lo largo de la aventura tanto a nivel individual como en sus interacciones con otros personajes.

Las armas de un androide

Jugablemente contamos con la calidad que Platinum Games sabe impregnar a sus obras ofreciéndonos un título que mezcla diferentes géneros de juego y perspectivas para dar forma a un conjunto espectacular de secuencias en la que tan pronto estaremos combatiendo en tierra como un hack’n’slash tradicional como pasaremos a tener una vista cenital de nuestro personaje mientras esquivamos ataques y la pantalla se llena de proyectiles enemigos.

O nos meteremos en un juego en scroll lateral 2D en el que avanzaremos mediante plataformeo puro y duro y con enfrentamientos en los que no disponemos de profundidad para realizar esquivas. O nos hallaremos a los mandos de un traje de vuelo con el que combatiremos al más puro estilo arcade de Galaga.

Normalmente, al intentar abarcar tantas mecánicas diferentes alguna flaquea pero en NieR: Automata todas ellas encajan con increíble precisión, sin romper en ningún momento el ritmo de juego ni desbarajustar los controles de los personajes.

La parte predominante es el combate cuerpo a cuerpo en la que nos enfrentaremos a enemigos de todo tipo, increíbles jefes finales con mecánicas especiales incluidas, para los que tendremos a nuestra disposición un frenético sistema de batalla con la clara marca de la casa Platinum.

No es tan acelerado como Bayonetta, por ejemplo, pero sí disfrutaremos de enfrentamientos rápidos en los que combinar ataques ligeros y fuertes con un arma dedicada a cada uno de ellos, esquivas, saltos, contraataques y la asistencia de nuestro pod de combate, un pequeño robot que nos acompaña en todo momento y que nos sirve para realizar ataques a distancia con sus funciones de disparo y ataques especiales con los que infringir gran cantidad de daño.

Para todo esto podemos configurar nuestra selección de armas entre diferentes espadas, lanzas, espadones y armas de cuerpo a cuerpo con puños, todas ellas mejorables mediante la recolección de materiales y el previo paso por una tienda para aumentar su nivel, así como con los pods, a los que les podremos aumentar el ataque para que sean más efectivos en combate.

Por el lado del personaje, mejoraremos nuestras estadísticas mediante un sistema de progresión por niveles y la obtención de chips de combate. Estos chips, al ser nosotros un androide, podremos instalarlos en nosotros mismos para obtener nuevas características como ataques extra en un combo o mejorar nuestros parámetros aumentando vida, velocidad o resistencia a determinados ataques, entre otras posibilidades.

Todo el tema de que nuestros protagonistas sean androides estará muy presente a lo largo de la aventura tanto narrativa como jugablemente, ya sea en forma de chips de mejora como en detalles como la posibilidad de desinstalar nuestro chip de Sistema Operativo, lo que ocasiona un fin de partida, o el hecho de que al morir, nuestra conciencia es trasladada a otro cuerpo similar y debemos llegar a nuestro anterior receptáculo para recuperar nuestros objetos, al más puro estilo de la saga Souls. Todo un conjunto de detalles que ayudan a sumergirse en el mundo que tenemos delante.

Apartado técnico de un mundo desolado

Técnicamente, NieR: Automata cumple. No es un exponente gráfico de PlayStation 4 pero tampoco lo pretende. Nos pone en pantalla un mundo desolado que podemos recorrer con libertad y en el que podemos pasar por sus diferentes zonas del mapeado sin tiempos de carga mientras realizamos luchas constantes en las que se mezclan una gran cantidad de elementos sin apenas sufrir ralentizaciones de ningún tipo y manteniendo los 60fps.

En el apartado artístico nos encontramos con diversas zonas bien diferenciadas como desiertos, fábricas abandonadas o frondosos bosques, entre otros, en los que se mezclan con acierto antiguas estructuras del Mundo Antiguo con la desolación y el abandono de los años, los reductos formados por androides o máquinas y la vida salvaje que allí se encuentra.

Gran atención requieren los modelados de los personajes, en especial aquellos que tienen un mayor protagonismo en la historia, bien detallados y definidos y con una gran cantidad de elementos diferenciadores que ayudan a construir su personalidad, en especial el hecho del vendaje que tapa los ojos de los protagonistas y que no obstruye en ningún momento la expresividad que demuestran pero si les aporta gran distinción como conductores de la historia.

Sonoramente, el juego despliega un enorme potencial con una banda sonora e intensa que casa a la perfección con cada uno de los momentos que viviremos a los mandos de 2B y 9S y que entremezcla temas melódicos con potentes piezas melancólicas, algunos coros y potentes vocales realmente bien implementados.

Digna secuela de culto

NieR: Automata aúna una gran cantidad de elementos con gracia y buen hacer tanto a nivel jugable como a nivel artístico convirtiéndolo no sólo en una estupenda secuela de aquel NieR de 2010 sino en un genial juego de acción que ningún fan del género debería perderse.